Fotografía el sol desde el jardín de su casa.

winter_sun

Me gusta la fotografía y la astrofotografía me gusta aún más si cabe. Siempre he pensado que sería lo siguiente a hacer, lo siguiente a aprender. Esto ha hecho que lo vaya posponiendo de forma indefinida hasta el punto que hace unos años comencé a pensar que lo mismo ya se me había pasado el tiempo, que a lo mejor había pospuesto la astrofotografía por demasiado tiempo y ahora sería muy difícil aprender y disfrutar de esta afición.

Sólo con pensar en la instrumentación necesaria para realizar una fotografía digna se me ponían los pelos de punta, pero si además uno piensa en hacer algo nuevo, por mi desconocimiento pensaba que habría que tener acceso a la isntrumentación más sofisticada, tipo NASA o algo así. Pero, como siempre, la realidad es mucho más sorprendente que mi imaginación.

Alan Friedman pensó todo lo contrario, pensó que no debería de ser muy difícil hacer buenas fotografías y se puso manos a la obra. Cogió su telescopio casero y su cámara de fotos reflex y algunos filtros de los que utilizaba todos los días en su trabajo como creador de calendarios y se dirigió al jardin de su casa en Búfalo, USA y  sin complejos los apuntó a nuestro astro rey.

Sun_gallery

Este es sin lugar a dudas un ejemplo más de que el trabajo minucioso y el buen hacer pueden dar resultados realmente apasionantes, como este magnífico “diario de un vaquero del espacio” como así ha titulado Alan Friedman a su obra.

Las imágenes se han realizado en blanco y negro y más tarde han sido coloreadas por su autor. Personalmente me parecen hipnóticas y sabiendo con qué medios se han realizado me animan más que nunca a comenzar en este apasionante mundo de la astrofotografía.